Este nuevo dispositivo de almacenamiento de energía desarrollado por investigadores del Instituto Politécnico Rensselaer, fácilmente podría confundirse con una simple hoja de papel negra.

Esta compuesto por un 90% de celulosa y una estructura de nanotubo de carbono.
El resultado es un dispositivo ligero, ultra delgado, y completamente flexible que puede ser enrollado, torcido, doblado o cortado en cualquier número de formas, y todo esto sin perder integridad mecánica o eficiencia.
Estas baterías de papel también pueden ser apiladas, para incrementar la salida total de energía.

El único problema de esta tecnología es el costo, pues los nanotubos de carbón son muy caros, y desde el punto de vista comercial, sería muy caro hacer una hoja grande completa de este material.












Que noticia tan curiosa, la de espacio que s epodría ahorrar y reducir todavía más el tamaño de algunos aparatos. Claro que el rpecio subiría pero… espero que con el tiempo se implemente y los costes sean asumibles por el consumidor. ¿Cuánta potencia podrían dar?
Comentario de tronkito — October 8, 2007 @ 1:06 pm